Empecé a tomar Melena de León porque me costaba concentrarme varias horas seguidas. Después de unas semanas noté la mente más clara y menos dispersión. Lo incorporé a mi rutina diaria y me resulta muy cómodo.
— Lucía Fernández
Trabajo muchas horas frente a la computadora y buscaba algo natural que me acompañe. Siento mayor enfoque y menos cansancio mental. No es algo mágico, pero sí un apoyo real y sostenido.
— Martín Gutiérrez
Lo uso sobre todo en épocas de mucho estudio o estrés. Me gusta que sea de origen natural y que no me genere nerviosismo. Es un buen complemento para mantener la concentración.